SANTÉ KEFIR, EQUILIBRANDO TU VIDA

Según investigaciones científicas, desde que se está en el vientre materno, se obtienen bacterias de la madre, luego, al momento del parto, si es natural, se adquieren otras más (cosa que no sucede ó en mucho menor cantidad, si es cesárea) y al momento de la lactancia, se termina de recibir todo lo que conformará nuestra microbiota.  El no poder darle leche materna al bebé y recurrir a la leche en polvo puede no cumplir con esa parte y desencadenar otros padecimientos, entre ellos cólicos, alergias, diarreas, etc.

Hay muchos pediatras que incluyen en las dietas de los menores, el uso de probióticos como medio para prevenir la diarrea infecciosa, los gases intestinales y en ocasiones hasta para ayudar a reducir la intolerancia a la leche de vaca. Lo que sí es un hecho es que la prevención es el punto importante aquí. Si el infante ya tiene diarrea, los probióticos ayudarán, pero no será inmediato.

Consumir probióticos ha ayudado a que los niños sean más resistentes y no enfermen con frecuencia de rotavirus y gripe que suelen ser comunes en guarderías. Por eso mencionamos que la prevención es clave. Sin embargo, es importante mencionar que aunque consuman probióticos, sigue habiendo la posibilidad de que se contagien de algo, pero en definitiva es menor y durará menos tiempo que si no los consume.

Como ya sabemos, los probióticos ayudan a reforzar el sistema inmune, mejora la digestión, absorción de nutrientes y todo ello apoya a que crezcan mejor, se desarrollen bien y sobre todo que se enfermen menos, (que es una de las preocupaciones más frecuentes entre los padres de familia), haciendo entonces del consumo de probióticos, un alimento beneficioso en su dieta, pues apoyará con su salud integral, ayudándoles a que les vaya mejor en la escuela y que sean niños felices en general, a que crezcan con huesos fuertes, sean menos propensos a tener autismo, se resfríen poco, padezcan malestares estomacales en menor cantidad, toleren mejor la lactosa y más.

Lo ideal es que un pediatra recete los probióticos para determinar la cantidad que deben consumir, sobre todo si ya hay algún padecimiento en el menor, pues es conveniente que se le monitoree adecuadamente. Si el menor no tuviera algún problema de salud en el momento, se le puede dar probióticos ya sea en yogurt o kéfir, para ir fortaleciendo su microbiota, aunque siempre se recomienda hacerlo de la mano de un profesional de la salud.

feliz niña preescolar dando cinco altos al médico masculino. - pediatra fotografías e imágenes de stock